Saben, siempre quise ser mamá, siempre soñé con casarme tener un hogar y formar una familia. Claro que también tenía otros sueños como obtener mi título como Psicóloga y ejercer mi profesión en el área de Recursos Humanos y con el tiempo lo logré.
También con el tiempo logré mi otro sueño, mi mayor sueño...me casé con mi príncipe azul un sábado de noviembre por la mañana al aire libre en un precioso jardín. Realmente fue preciosa, mi vestido, las flores, el lugar y el novio ¡uf! el novio que guapo estaba; llevábamos 7 años de novios y ese "si acepto" fue mágico. Me casaba con el amor de mi vida, con el hombre con quien deseé tener mi felices por siempre y henos aquí 8 años después seguimos juntos y contando.
Fruto de esta historia de amor 4 años después (diciembre de 2012) nació mi princesa, mi Natalie Sofía, esa niña que me dio la oportunidad de convertirme en madre, que me dio el mayor de los regalos: ser mi hija. La soñaba de tez morena, castaña rizada, cachetoncita y con una luz propia tan maravillosa que llenara de vida donde estuviera y la verdad es que la realidad superó toda expectativa, cuando nació era tan perfecta que no podía creer que esa muñequita me la prestaran del cielo.
Desde el momento que la tuve por primera vez en mis brazos, hasta ahora nuestras vidas han cambiado dando un punto y seguido a mi "Érase una vez..."
